El marketing viral saca lo peor de nosotros (y a veces lo mejor)

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Una de las consecuencias más interesantes de la creación de las redes sociales es el marketing viral. Hoy os cuento porqué puede sacar lo peor de nosotros.

Si todavía no sabes qué es el marketing viral, entérate

Una campaña de marketing viral implica generar un contenido (generalmente un vídeo) con un elevado interés y con un contenido atractivo y suficiente como para que los usuarios de las redes sociales lo compartan con todos sus amigos de forma gratuita. De esta forma, ese contenido es capaz de llegar a una gran cantidad de gente en pocos días, horas o incluso minutos. Se propaga como si de un virus se tratase, de ahí el término viral.

¿Por qué el marketing viral saca lo mejor y lo peor de las personas?

El  contenido que atrae y que es interesante del que hablo es el que nos emociona. Somos seres sociales y eso todos lo sabemos. Así que un vídeo, texto  o imagen que no nos provoque nada en nuestro interior, pasará desapercibido.

Y hablando de emociones, es donde surge la frontera entre el bien y el mal. Veamos algunos ejemplos.

Sorpresa. Creo que esta es la emoción más común si hablamos de marketing viral. Todo lo que nos sorprende incita a compartirlo. Esa situación en que ves un vídeo y piensas “¿A quién se le habrá ocurrido? ¿Cómo han podido hacerlo?” Y, seguidamente, pasas al estado de depresión por no haber tenido tú esta idea. En este caso, os propongo este gran vídeo, campaña de la agencia publicitaria Shackleton.

 

Curiosidad. Esta emoción tiene capacidad de embobar a cualquier persona ante el contenido y que esta desee repetirlo otra vez más. Hay infinidad de vídeos de este tipo, que responden a esas dudas universales como, ¿qué pasa en nuestra boca cuando hacemos gárgaras?

Emoción. Síí! Los vídeos bonitos también nos encantan, son aquellos que nos hacen sonreír mientras los vemos aunque no nos demos cuenta y en ocasiones nos ponen los pelos de punta. Os recomiendo el siguiente, aunque dudo que no lo hayáis visto todavía.

Finalmente, y aquí empieza mi explicación del título, creo que hay que saber diferenciar entre risa y humor, por llamarlo de alguna manera. He aquí por qué saca lo peor de nosotros.

Risa. Internet ha hecho que estemos expuestos a mucha gente, y que todo se sepa. Así que hay infinidad de vídeos humillantes a pesar de que esto se intente regular por temas éticos y por respeto. Sin embargo, hay casos en que un vídeo como éste puede alegrarte el día.

Espero que este artículo te haya parecido interesante, o que por lo menos te haya sacado una sonrisa. O más.

El m-commerce viene para quedarse. Sí, has oído bien, m-commerce

El mundo digital cada día evoluciona más rápido, ya hemos pasado del e-commerce al m-commerce. Si todavía no lo conoces hoy vengo a contarte sus ventajas.

Puede que M-commerce te suene a chino

Por eso mismo, antes de contarte cuáles son sus ventajas y sus desventajas, te voy a ubicar. El M-commerce hace que tengas toooooooodo el mercado en la palma de tu mano. El m-commerce es la simple adaptación del e-commerce a los dipositivos móviles (y tabletas). Sé lo primero que has pensado: qué bien tener todas las novedades de Zara y poderlas comprar sin encender el ordenador, eh?  Lo cierto es que es realmente un problema, porque tú, como yo, no te separas de tu smartphone y verás cómo tus compras se multiplicarán. Y que ahora llegue la nueva colección de verano no es excusa para arrasar la app.

Cosas que alegran a cualquiera sobre el m-commerce

El M-commerce viene con muchas ventajas, tanto si eres empresa como si eres consumidor. Si eres consumidor, ¡atento!

  • Accede de forma más sencilla a nuevos productos. A ti, si no eres empresa y eres consumidor, debes saber que el m-commerce te permite acceder de forma más sencilla a gamas de productos, además de hacer compras más rápidamente.
  • Ofertas exclusivas. Muchas empresas ya ofrecen ventajas y ofertas exclusivas en su app, que no pueden encontrarse en sus webs o sus establecimientos. Te recomiendo que eches un vistazo a la app de Privalia, empresa considerada Mejor Webshop Mobile en 2015 por los E-Commerce Awards en España y recomendada por muchos blogs como este.
  • El tiempo o el lugar ya no son un límite. Podrás acceder siempre a cualquier marca, sin importar el momento o el lugar. Ten cuidado con esto, ¡que no se te olvide ahorrar!

Si eres empresa, tú tampoco te puedes quejar. Ponte las pilas y lanza tu app.

  • Productividad y competitividad a tope. Si tú no estás, otros estarán. Así que con tu m-commerce, estarás presente en un territorio importante y incrementarás tu productividad y competitividad.
  • Tu posicionamiento saldrá beneficiado. Cada vez es más importante estar en mercados de apps como es la App Store de Apple o Google Play. No sólo debes cuidar tu posicionamiento en los motores de búsqueda como Google, también debes trabajar el ASO.
  • Conocerás mejor a tus clientes. Las apps tienen una gran ventaja y es la posibilidad de geolocalización. Los dispositivos móviles facilitan esta información y es más útil de lo que parece.

Pero también debes conocer algunos inconvenientes

Tanto si eres consumidor, como empresa, también debes saber que el m-commerce no son todo alegrías. A continuación te cuento algunos inconvenientes:

  • Adiós datos móviles. Tu consumo de datos puede disminuir radicalmente si compras habitualmente mediante apps y m-commerce. Además, necesitas una conexión mínimamente eficiente para comprar cómodamente.
  • No podrás saberlo todo. Debido al tamaño de los smartphones y tablets, la información de los productos es más reducida.
  • Días de entrega. El m-commerce está en pleno desarrollo y por ese motivo, dependiendo del dispositivo desde donde hayas hecho la compra, los días de entrega variarán.

Y si eres empresa…

  • Primero piensa en tu producto. Si tu producto es de compra meditada, una app no será la mejor opción para ti. El propio formato no facilitará toda la información necesaria para el consumidor y será una inversión difícil de recuperar.
  • Si lo haces, hazlo bien. Tener una app en la que sea difícil navegar, es como no tener. Hoy en día los consumidores no se andan con tonterías, así que hay que evitar hacerles perder el tiempo y complicarles la vida.
  • Estamos en proceso de adaptación. Es cierto que la mayoría de la población tiene su propio smartphone, pero también es cierto que la confianza en Internet y todo lo relacionado no es total. Poco a poco los consumidores van cogiendo confianza pero aún hay segmentos de la sociedad que se niegan a comprar por Internet.

Aunque me estés leyendo desde tu smartphone o desde un ordenador, seas más de m-commerce, e-commerce o de la tienda de la esquina, espero que este artículo te haya resultado interesante, o almenos, te haya entretenido!

 

El fin de la publicidad intrusiva ha llegado

¿No lo sabías? Aquí estoy yo para contártelo. Aunque te cueste creer la publicidad intrusiva ya no volverá a molestarte. Te lo promete una publicitaria.

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¡Qué pesados son!

Qué pesados con los anuncios, ¿otra vez anuncios?, ¡Madre mía, 7 minutos de anuncios!, Que pesados estos del coche, ¡¡¡Me acabo de comprar uno!!!, ¿Otra vez tú por aquí George Clooney? Si acabas de salir. Pero bueno por lo menos me alegras la vista. Todavía no sé qué pinta Mario Vaquerizo de mecánico, ¿alguien me lo explica?

Como ya sabéis, soy publicitaria. Puede que te estés preguntando porqué digo SON y no SOMOS. Y es que yo no me siento identificada con esos anuncios de la tele que solo hacen que interrumpir y molestar. Eh! Que ser publicitaria no significa ser pesada y venir a contarte cosas que no te importan, cuando no te importan. Y menos a gritos. Me metí en este mundo hace 3 años, para intentar cambiarlo. O por lo menos mejorarlo.

Por cierto, ser publicitaria tampoco significa ser mentirosa. Sé que esto no viene a cuento pero necesitaba aclararlo. Significa ser persuasiva, así lo llamamos nosotros. Persuasión y manipulación no es lo mismo, ya me quedó claro en primero.

Yo vengo a contarte…

Yo vengo a contarte cosas que puedan interesarte. Como mínimo un poquito. Vaaaaaaale a veces puede que creas que lo que te estoy contando no vaya contigo, pero pronto te interesará. Que ¿cómo lo sé? Porque conozco tus gustos, tus lugares, tu gente, tu oficio, tus intereses y tus desintereses, tus ilusiones y tus pasiones. Sé dónde quieres ir de vacaciones este verano y también sé dónde acabarás yendo. No, no soy Dios y tampoco tengo una máquina del futuro.

Yo vengo a contarte una novedad de la que todavía no te habías enterado. Vengo a traerte una oportunidad y tú eliges si quieres aprovecharla o no. Eres libre. No te voy a insistir, aunque sé que tampoco hará falta.

Todo el mundo tiene un destino al que nunca ha ido pero al que irá antes de morir. Tú también. Si todavía no has ido seguramente sea porque no puedes permitírtelo, ¿me equivoco? Si no es así, todavía no entiendo que haces ahí quieto. Pues vengo a contarte dónde puedes encontrar ese vuelo al paraíso por un precio asequible para ti. Confía en mí.

Yo creo en la publicidad

Creo en la publicidad. Y todos hemos creído en algún momento. Sino no te hubieran engañado. El truco está en saber qué publicidad creer. Saber detectarla. Veamos, seguramente tú creas en esto:

Y si no se te han puesto los pelos de punta,  preocúpate. Esta es la publicidad a la que yo llamo emocional, no intenta venderte nada. De hecho, no creo que a Coca-Cola le preocupe si te ha convencido este anuncio para tomarte una. El caso es que te la tomarás igualmente. Esta publicidad te hace sentir, te emociona. Y me encanta. De hecho, Coca-Cola tiene la culpa de que yo me haya metido en este mundo, compruébalo.

Pero también creo en la publicidad más funcional. Yo creo en su utilidad. Confío en la publicidad no intrusiva, esa que viene para contarte algo que te interesa. Esa que tiene valor. Esa que viene para quedarse. Esa que no te grita. Esa a la que tú sigues. Esa que te abre nuevas puertas. Esa a la que haces click.  Yo creo que tiene futuro.

Y me alegro de que exista el fenómeno Ad blocking. No es que me contradiga, es que no me apetece que exista esa publicidad. Y a ti tampoco, así que fuera.

Gracias a las nuevas tecnologias, podemos desarrollar un nuevo tipo de publicidad no intrusiva que vivirá en un sistema en el que todos salimos ganando. Tú porque has encontrado la oferta del vuelo a tu paraíso que no conocías. Y que no hubieras conocido. (Agradéceselo a Google, es quién se ha chivado) Y yo porque puedo seguir volando. ¿Embarcamos?