El m-commerce viene para quedarse. Sí, has oído bien, m-commerce

El mundo digital cada día evoluciona más rápido, ya hemos pasado del e-commerce al m-commerce. Si todavía no lo conoces hoy vengo a contarte sus ventajas.

Puede que M-commerce te suene a chino

Por eso mismo, antes de contarte cuáles son sus ventajas y sus desventajas, te voy a ubicar. El M-commerce hace que tengas toooooooodo el mercado en la palma de tu mano. El m-commerce es la simple adaptación del e-commerce a los dipositivos móviles (y tabletas). Sé lo primero que has pensado: qué bien tener todas las novedades de Zara y poderlas comprar sin encender el ordenador, eh?  Lo cierto es que es realmente un problema, porque tú, como yo, no te separas de tu smartphone y verás cómo tus compras se multiplicarán. Y que ahora llegue la nueva colección de verano no es excusa para arrasar la app.

Cosas que alegran a cualquiera sobre el m-commerce

El M-commerce viene con muchas ventajas, tanto si eres empresa como si eres consumidor. Si eres consumidor, ¡atento!

  • Accede de forma más sencilla a nuevos productos. A ti, si no eres empresa y eres consumidor, debes saber que el m-commerce te permite acceder de forma más sencilla a gamas de productos, además de hacer compras más rápidamente.
  • Ofertas exclusivas. Muchas empresas ya ofrecen ventajas y ofertas exclusivas en su app, que no pueden encontrarse en sus webs o sus establecimientos. Te recomiendo que eches un vistazo a la app de Privalia, empresa considerada Mejor Webshop Mobile en 2015 por los E-Commerce Awards en España y recomendada por muchos blogs como este.
  • El tiempo o el lugar ya no son un límite. Podrás acceder siempre a cualquier marca, sin importar el momento o el lugar. Ten cuidado con esto, ¡que no se te olvide ahorrar!

Si eres empresa, tú tampoco te puedes quejar. Ponte las pilas y lanza tu app.

  • Productividad y competitividad a tope. Si tú no estás, otros estarán. Así que con tu m-commerce, estarás presente en un territorio importante y incrementarás tu productividad y competitividad.
  • Tu posicionamiento saldrá beneficiado. Cada vez es más importante estar en mercados de apps como es la App Store de Apple o Google Play. No sólo debes cuidar tu posicionamiento en los motores de búsqueda como Google, también debes trabajar el ASO.
  • Conocerás mejor a tus clientes. Las apps tienen una gran ventaja y es la posibilidad de geolocalización. Los dispositivos móviles facilitan esta información y es más útil de lo que parece.

Pero también debes conocer algunos inconvenientes

Tanto si eres consumidor, como empresa, también debes saber que el m-commerce no son todo alegrías. A continuación te cuento algunos inconvenientes:

  • Adiós datos móviles. Tu consumo de datos puede disminuir radicalmente si compras habitualmente mediante apps y m-commerce. Además, necesitas una conexión mínimamente eficiente para comprar cómodamente.
  • No podrás saberlo todo. Debido al tamaño de los smartphones y tablets, la información de los productos es más reducida.
  • Días de entrega. El m-commerce está en pleno desarrollo y por ese motivo, dependiendo del dispositivo desde donde hayas hecho la compra, los días de entrega variarán.

Y si eres empresa…

  • Primero piensa en tu producto. Si tu producto es de compra meditada, una app no será la mejor opción para ti. El propio formato no facilitará toda la información necesaria para el consumidor y será una inversión difícil de recuperar.
  • Si lo haces, hazlo bien. Tener una app en la que sea difícil navegar, es como no tener. Hoy en día los consumidores no se andan con tonterías, así que hay que evitar hacerles perder el tiempo y complicarles la vida.
  • Estamos en proceso de adaptación. Es cierto que la mayoría de la población tiene su propio smartphone, pero también es cierto que la confianza en Internet y todo lo relacionado no es total. Poco a poco los consumidores van cogiendo confianza pero aún hay segmentos de la sociedad que se niegan a comprar por Internet.

Aunque me estés leyendo desde tu smartphone o desde un ordenador, seas más de m-commerce, e-commerce o de la tienda de la esquina, espero que este artículo te haya resultado interesante, o almenos, te haya entretenido!

 

Anuncios

Ya se a qué me quiero dedicar: yo de mayor quiero ser afiliada

¿Afiliada a qué? ¿A un sindicato? Eso me contestaría mi padre cuando le dijera qué quiero ser de mayor. ¿Todavía no conoces el marketing de afiliación, papá?

¿Qué es eso del marketing de afiliados?

Internet ha traído muchas cosas buenas a la publicidad. Entre ellas el marketing de afiliación. O quizá no tanto. El caso es que el marketing de afiliación es un concepto tan nuevo que todavía hay muchas empresas que no tienen claro como implantarlo en sus modelos de negocio.

Una marca debe localizar qué influencers y bloggers concentran una gran cantidad de followers, sin dejar de tener en cuenta que esos seguidores sean parte de su target.

A partir de ahí, un banner publicitario con una oferta interesante o una recomendación del afiliado aparece en su página. Sus seguidores perciben esta publicidad como interesante y por eso se inscribirán, completarán una encuesta o directamente comprarán ese producto.

Finalmente, el afiliado gana una comisión por haber conseguido ese registro o venta. La marca puede realizar un seguimiento de las conversiones de sus afiliados gracias a otorgar un código único a cada uno de ellos.

Fácil, ¿no? Si tienes más curiosidad puedes echarle un vistazo al blog de José Facchin

¿Y yo qué gano siendo afiliada?

Aquí viene lo interesante. Para empezar, podré recomendar lo que me de la gana. A ver, lo que me de la gana no, tampoco quiero convertirme en un bazar chino. Puedo recomendar cualquier tipo de producto, ya que consumo mil productos diferentes al día. Como tú y como todo el mundo. Por lo tanto, podré recomendarte desde lo que desayuno hasta lo que utilizo para depilarme, tendrás curiosidad por saberlo claro.

Además, no tendré que preocuparme de tener los productos en stock, eso es cosa de otro. Más le vale que los tenga, por su bien.

Solo necesitaré un blog. Gratis y desde casa, o desde cualquier sitio. Eso sí, me preocuparé de tenerlo bonito, sino nadie se asomará a cotillearme. ¡Quiero que me cotilleéis!

No tendré que madrugar. Yo misma me pondré mis horarios, como una buena jefa. Tranquila, marca. Que tendré tu entrada preparada como habíamos acordado. Que madrugadora no seré pero cumplidora sí.

Además, escribiré de todo lo que me gusta: decoración, fotografía, publicidad, cosas bonitas, lugares, viajes, chocolate. Así que quizá os cuento demasiadas cosas. Espero no hacerme pesada, os prometo que no os aburriréis!

Admítamoslo, no todo es tan bonito como parece

Vale, todo parece muy fácil y bonito. Ahora pongámonos serios, puede parecer fácil y sencillo pero no lo es.

Para empezar, requiere tiempo. Construir un blog interesante y generar buenos contenidos no es fácil. Necesito tiempo para saber cómo estructurarlos, fotografías de calidad y tiempo para conseguir una mínima cantidad de seguidores.

Mi credibilidad está en peligro. No puedo empezar a recomendar mil cosas diferentes e incoherentes. Eso hará que mis seguidores empiecen a desconfiar de mi y a creer que hago esto por dinero.

No quiero ser una centralita de atención al cliente. ¿Y si luego a mis seguidores no les gusta el producto? ¡Se me tirarán a mi encima por habérselo recomendado! Así que tengo que probar los productos y ver si realmente merecen la pena ser comprados.

5 consejillos que te serán útiles

  • Define muy bien de qué va tu blog para que la recomendación de productos sea coherente.
  • Recomienda sólo productos de calidad, que tú también usarías.
  • Tus estadísticas son importantes, utiliza programas de afiliación que te las proporcionen para mejorar tu estrategia.
  • Sé natural. No intentes engañar a nadie porque la reputación de una marca está en tus manos. Y la tuya también.

Y lo más importante: pásatelo bien. Si no te lo pasas bien, tus seguidores tampoco lo harán.

 

 

El fin de la publicidad intrusiva ha llegado

¿No lo sabías? Aquí estoy yo para contártelo. Aunque te cueste creer la publicidad intrusiva ya no volverá a molestarte. Te lo promete una publicitaria.

pexels-photo-59519.jpeg

¡Qué pesados son!

Qué pesados con los anuncios, ¿otra vez anuncios?, ¡Madre mía, 7 minutos de anuncios!, Que pesados estos del coche, ¡¡¡Me acabo de comprar uno!!!, ¿Otra vez tú por aquí George Clooney? Si acabas de salir. Pero bueno por lo menos me alegras la vista. Todavía no sé qué pinta Mario Vaquerizo de mecánico, ¿alguien me lo explica?

Como ya sabéis, soy publicitaria. Puede que te estés preguntando porqué digo SON y no SOMOS. Y es que yo no me siento identificada con esos anuncios de la tele que solo hacen que interrumpir y molestar. Eh! Que ser publicitaria no significa ser pesada y venir a contarte cosas que no te importan, cuando no te importan. Y menos a gritos. Me metí en este mundo hace 3 años, para intentar cambiarlo. O por lo menos mejorarlo.

Por cierto, ser publicitaria tampoco significa ser mentirosa. Sé que esto no viene a cuento pero necesitaba aclararlo. Significa ser persuasiva, así lo llamamos nosotros. Persuasión y manipulación no es lo mismo, ya me quedó claro en primero.

Yo vengo a contarte…

Yo vengo a contarte cosas que puedan interesarte. Como mínimo un poquito. Vaaaaaaale a veces puede que creas que lo que te estoy contando no vaya contigo, pero pronto te interesará. Que ¿cómo lo sé? Porque conozco tus gustos, tus lugares, tu gente, tu oficio, tus intereses y tus desintereses, tus ilusiones y tus pasiones. Sé dónde quieres ir de vacaciones este verano y también sé dónde acabarás yendo. No, no soy Dios y tampoco tengo una máquina del futuro.

Yo vengo a contarte una novedad de la que todavía no te habías enterado. Vengo a traerte una oportunidad y tú eliges si quieres aprovecharla o no. Eres libre. No te voy a insistir, aunque sé que tampoco hará falta.

Todo el mundo tiene un destino al que nunca ha ido pero al que irá antes de morir. Tú también. Si todavía no has ido seguramente sea porque no puedes permitírtelo, ¿me equivoco? Si no es así, todavía no entiendo que haces ahí quieto. Pues vengo a contarte dónde puedes encontrar ese vuelo al paraíso por un precio asequible para ti. Confía en mí.

Yo creo en la publicidad

Creo en la publicidad. Y todos hemos creído en algún momento. Sino no te hubieran engañado. El truco está en saber qué publicidad creer. Saber detectarla. Veamos, seguramente tú creas en esto:

Y si no se te han puesto los pelos de punta,  preocúpate. Esta es la publicidad a la que yo llamo emocional, no intenta venderte nada. De hecho, no creo que a Coca-Cola le preocupe si te ha convencido este anuncio para tomarte una. El caso es que te la tomarás igualmente. Esta publicidad te hace sentir, te emociona. Y me encanta. De hecho, Coca-Cola tiene la culpa de que yo me haya metido en este mundo, compruébalo.

Pero también creo en la publicidad más funcional. Yo creo en su utilidad. Confío en la publicidad no intrusiva, esa que viene para contarte algo que te interesa. Esa que tiene valor. Esa que viene para quedarse. Esa que no te grita. Esa a la que tú sigues. Esa que te abre nuevas puertas. Esa a la que haces click.  Yo creo que tiene futuro.

Y me alegro de que exista el fenómeno Ad blocking. No es que me contradiga, es que no me apetece que exista esa publicidad. Y a ti tampoco, así que fuera.

Gracias a las nuevas tecnologias, podemos desarrollar un nuevo tipo de publicidad no intrusiva que vivirá en un sistema en el que todos salimos ganando. Tú porque has encontrado la oferta del vuelo a tu paraíso que no conocías. Y que no hubieras conocido. (Agradéceselo a Google, es quién se ha chivado) Y yo porque puedo seguir volando. ¿Embarcamos?