La estrategia de publicidad digital no es tan fácil como parece

Quien planifica una estrategia de publicidad digital se enfrenta a un gran desafío: elegir los formatos más adecuados a sus objetivos, ¿por donde empezar?

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La publicidad digital, ese gran (des)conocido

Todos sabemos que la población de Facebook es enorme, cuenta con 1.350 millones de habitantes concretamente. A simple vista no parecen muchos pero te sorprenderás cuando sepas que superan la población de China y Brasil juntas. Sabemos que las redes sociales han supuesto cambios brutales a la hora de relacionarnos y que están presentes en nuestro día a día las 24 horas.

También sabemos que si no aparecemos en Google, no existimos. Y si no lo sabías es porque no te leíste mi entrada anterior. Te invito a hacerlo. Sabemos que no todo lo que aparece en Google es porque sí, o bien porque alguien ha pagado por ello, o bien porque realmente ese contenido vale la pena. Aunque Google no es para nada tonto, y si no vales la pena, por mucho dinero que tengas tampoco te dejará colarte en los resultados. Si esto se aplicase al trabajo o a la política, otro gallo cantaría.

Volvamos al tema, el caso es que en relación a la publicidad digital, hay conocimientos básicos que todos sabemos, o eso creo. Hasta ahí bien. Lo que quiero llegar a decir es que creemos que lo sabemos todo, pero estar revolución de la publicidad en Internet sólo acaba de empezar.

La publicidad digital es desconocida hasta para los que creen que la conocen. Gracias a Internet se pueden manejar grandes cantidades de información, el big data del que tanto se habla últimamente. Pero lo cierto es que todavía no se tienen las herramientas necesarias para gestionarlo, todavía no. Por eso defiendo la idea de que internet es algo (des)conocido, porque todavía no sabemos todo lo que podemos llegar a hacer con él, pero estamos en ello.

Consecuencias de creer que lo conocemos

Lo peor de todo es que las marcas hoy en día creen que todo es más fácil de lo que parece. Claro que es fácil abrir una cuenta en Facebook, Twitter, Instagram o Pinterest y compartir algo de vez en cuando. Lo mismo en las diferentes redes sociales, claro. Eso no sólo pasa desapercibido por los usuarios y los pocos seguidores que puedan tener, sino que puede hasta perjudicar a esas marcas. Por ser pesadas e interrumpir a la gente mientras busca algo interesante en esas redes sociales, por publicar contenido que no es adecuado en ese momento, entre otras cosas.

Los más afectados de todo esto son las pequeñas y medianas empresas, que ven Internet como la gran oportunidad para hacer estrategias de publicidad baratas. La publicidad barata en Internet no funciona, igual que tampoco funciona un espot barato.

Lo que yo propongo

Lo que yo os propongo, pequeñas y medianas empresas, es no querer ir tan rápido. Parad y pensad, no actuéis sin saber. Lo que hagáis en las redes sociales luego no podréis borrarlo, la gente lo habrá visto y será imposible retroceder. Ya sabéis eso de que cuando un jarrón se rompe, nunca vuelve a ser cómo era aunque unas sus piezas.

Las estrategias en publicidad digital requieren de análisis, mucho análisis. Y de conocimiento del sector. No todas las redes sociales sirven para lo mismo, no en todas se habla el mismo idioma. Quizá ni siquiera las necesites para cumplir tus objetivos. Quizá tu mejor opción es abrir un canal en Youtube, quien ya genera un ROI superior al de la televisión. Quizá tu mejor opción sean los enlaces patrocinados, quién sabe. No hay una fórmula para idear una estrategia de publicidad digital aplicable a todas las marcas y a todas las empresas.

Si algo destaca en Internet es la personalización, nadie quiere que se dirijan a él cómo se dirigen a los demás. Internet nos permite personalizar nuestro mensaje, haz que tu estrategia de publicidad digital sea tuya y de nadie más.

¿Y si la realidad virtual fuese mejor que nuestra propia realidad?

La realidad virtual está siendo toda una tendencia en los últimos meses. ¿Llegará el día en que prefiramos la realidad virtual frente a nuestra vida real?

Germany Gadget Show Samsung

Ubiquémonos

Google, SEO, SEM, coste por click, marketing de contenidos, AdWords, followers, viral, blog, optimización y page rank son los trending topic en una agencia de marketing online. Y lo digo por experiencia. Estuve durante séis meses como becaria en una agencia de marketing online y os prometo que cada día escuchaba esas palabras. Y no sólo una vez. Parece ser que una nueva palabra está luchando por entrar en esa lista: realidad virtual. Y no va mal encaminada.

El gran cambio

No podemos negar que ha habido un gran cambio en las marcas, en el mercado, en los consumidores (algunos de ellos han ascendido y son prosumers), en los medios de comunicación, en la forma en la que nos relacionamos entre nosotros, en cómo compramos y en cómo vendemos. Estáte atento y párate a pensar, porque los cambios son bastante serios.

Ahora, nuestro perfil de Facebook tiene más validez que nuestro propio DNI. Youtube es la nueva televisión. Dependemos de las validaciones de nuestros ex-jefes en LinkedIn para encontrar un nuevo trabajo, así que más vale llevarse bien con ellos. Hemos dejado de comprar el periódico para enterarnos de una notícia en 140 caracteres ¿de verdad es posible?

Todavía hay más. Una parte de nuestro tiempo libre la pasamos poniendo caras raras frente a nuestro smartphone para enviar un mensaje que durará 10 segundos y después desaparecerá. Walla! Ahora todo el mundo vende algo y su escaparate está en una app. Si no te gusta, súbelo. O eso dicen. Pero no sólo eso, todos tenemos un nuevo jefe y se llama Google. Pero que no cunda el pánico, sólo tiene el poder de decidir si existes o no. Sólo eso.

Y por último, compartimos nuestro día a día mediante imágenes con mil filtros que hacen que nuestra realidad parezca mejor de lo que es, pero parece ser que alguien ya se ha dado cuenta de los problemas que eso causa, Essena O’Neill es su nombre.

Habiendo contemplado esta situación tan cierta para todos, ¿alguien se sorprende de que Samsung haya creado unas gafas que sirvan para hacerte sentir que estás en otro lugar mientras estás en una silla? Todo se ha hecho virtual: las personas, los mercados, los productos, las noticias, la información… ¡Hasta las páginas amarillas! Porque Google no deja de ser la versión 2.0 de las páginas amarillas con tres colores más. El día en que la realidad también fuese virtual tendría que llegar, y ya ha llegado.

¿Y ahora qué?

La realidad virtual sólo acaba de empezar. Sentir que estás en una montaña rusa mientras estás en tu casa, puede ser divertido. O pasear en helicóptero por encima de Nueva York un domingo por la tarde desde tu sofá, también. Pero, ¿dónde está el límite? ¿Qué pasaría si prefiriéramos la realidad virtual frente a nuestra vida real? ¿Viviremos encerrados en casa con unas gafas puestas todo el día o viviremos deprimidos y frustrados con nuestra vida por no ser tan bonita como lo es con las gafas puestas?

Puede que esto os suene muy lejano todavía, pero ¿os habéis parado a pensar con qué velocidad cambian las cosas a nuestro alrededor? Whatsapp cumplió 6 años el enero pasado y ya nos parecía increíble poder enviar todos los mensajes que quisiéramos sin límite de palabras y sin tener que pagar por cada uno de ellos.

¿Quién diría que ahora puedes ver a tiempo real lo que está sucediendo en cualquier parte del mundo sólo con una app? Esto lo traduzco como un acercamiento al fin de la censura. Cualquier persona con un smartphone puede mostrar al mundo lo que está viendo o viviendo. Las personas a nivel individual hemos ganado poder, el valor de la transparencia no va a dejar de crecer, tanto para los medios, como para la política y también para las marcas, sino que le pregunten a Volkswaguen. ¿Habrá que estar eternamente agradecidos a nuestro nuevo jefe?